Puentes de conciencia: el Yogācāra en conversación con el presente
La filosofía no es un monólogo histórico, sino una conversación viva a través de los siglos. Jingjing Li, especialista en filosofía comparada y estudios budistas, ha destacado por su capacidad para poner al Yogācāra en diálogo directo con las corrientes filosóficas contemporáneas. Su trabajo demuestra que los análisis de la mente realizados por maestros como Vasubandhu y Asaṅga hace mil quinientos años siguen teniendo una sorprendente relevancia para debatir temas actuales como la naturaleza del lenguaje, la construcción social de la realidad y la ética de la intersubjetividad.
Lejos de tratar el Yogācāra como una pieza de museo, Li lo utiliza como una lente crítica para examinar problemas modernos. Su enfoque nos invita a ver la "solo conciencia" no como un dogma aislado, sino como una propuesta sofisticada sobre cómo los seres humanos compartimos y construimos mundos de significado a través de la comunicación y la empatía.
Uno de los focos principales de Li es el papel del lenguaje en la formación de la experiencia. El Yogācāra enseña que vivimos en un mundo de nombres y formas (nāma-rūpa). Li conecta esta idea con la filosofía del lenguaje contemporánea, mostrando cómo nuestras categorías lingüísticas no solo describen la realidad, sino que la moldean activamente. Para ella, la práctica yogacārica de "silenciar los conceptos" es una forma radical de liberarnos de las tiranías del discurso dominante y recuperar una experiencia más directa y auténtica.
Li explora cómo el Yogācāra aborda la relación con los "otros". A diferencia de lecturas solipsistas, muestra cómo la conciencia almacén (ālaya-vijñāna) funciona como un sustrato compartido que permite la comprensión mutua. Su trabajo resalta la dimensión ética de esta conexión: si mis semillas kármicas están entrelazadas con las de los demás, mi bienestar no puede separarse del bienestar colectivo. Esto ofrece una base filosófica sólida para una ética global basada en la interdependencia radical.
Jingjing Li tiende puentes precisos entre el Yogācāra y pensadores occidentales como Husserl, Merleau-Ponty o incluso Wittgenstein. Al comparar sus métodos, revela similitudes sorprendentes en el intento de describir la estructura de la experiencia previa a la objetivación científica. Sin embargo, también señala las diferencias cruciales: mientras la fenomenología occidental suele buscar una descripción neutral, el Yogācāra tiene un objetivo soteriológico claro: transformar la conciencia para eliminar el sufrimiento.
Para nosotros, interesados en la aplicación moderna del Dharma, el trabajo de Jingjing Li es una invitación a pensar con profundidad. Nos anima a utilizar las herramientas del Yogācāra para analizar críticamente nuestro entorno digital, nuestras relaciones sociales y nuestros propios sesgos cognitivos. En un mundo donde la verdad parece cada vez más fragmentada, su enfoque nos recuerda que la claridad mental y la compasión intersubjetiva son los cimientos más sólidos para construir una vida significativa y una sociedad justa.