La puesta en movimiento de la Rueda del Dharma y el nacimiento de la comunidad monástica
En el calendario lunar del budismo Theravada, el mes de julio suele traer consigo una de las festividades más sagradas: Asalha Puja (también conocida como Asala). Mientras que otras fechas celebran el nacimiento o la muerte del Buda, este día conmemora un evento intelectual y espiritual fundamental: su primer discurso.
Fue en este día, hace más de 2.500 años, cuando Siddhartha Gautama, ya convertido en el Buda, decidió romper su silencio y compartir lo que había descubierto bajo la higuera de Bodhi. Ese acto marcó el inicio oficial de la enseñanza budista y el nacimiento de la Sangha (la comunidad de practicantes).
El escenario de este evento histórico fue el Parque de los Ciervos en Isipatana (actual Sarnath, cerca de Varanasi). Allí, el Buda se reunió con sus cinco antiguos compañeros de ascetismo, quienes al principio dudaban de él por haber abandonado las prácticas extremas. Pero al escuchar su voz y ver su serenidad, se sentaron a escuchar.
El discurso que pronunció se conoce como el Dhammacakkappavattana Sutta (El Discurso de la Puesta en Movimiento de la Rueda del Dharma). En él, expuso por primera vez las bases de toda su enseñanza:
Al finalizar el discurso, uno de los cinco monjes, Kondanna, alcanzó la iluminación parcial (se convirtió en Arhat). Al pedir la ordenación, se convirtió en el primer miembro oficial de la comunidad monástica budista. Así, en un solo día, nacieron formalmente los "Tres Refugios": el Buda (el maestro), el Dharma (la enseñanza) y la Sangha (la comunidad).
Para los practicantes Theravada, Asalha Puja es tan importante como el Vesak. Se considera que antes de este día, el Buda existía pero el Dharma no estaba disponible para el mundo. Fue gracias a su compasión por compartir su experiencia que millones de seres han podido encontrar un camino de liberación desde entonces.
Además, esta fecha marca el inicio del Vassa, el retiro anual de la temporada de lluvias, donde los monjes permanecen en un mismo templo durante tres meses para intensificar su práctica y estudio.
Hoy en día, los devotos acuden a los templos para realizar ofrendas, escuchar sermones sobre el primer discurso y renovar sus votos de tomar refugio. Es un día para recordar que la verdad no es algo que se posee, sino algo que se comparte. También es común realizar actos de generosidad (Dana) y meditar profundamente en las Cuatro Nobles Verdades.
Celebrar Asalha Puja es reconocer que todos somos beneficiarios de aquel momento en el Parque de los Ciervos. Nos invita a no guardar nuestra sabiduría para nosotros mismos, sino a compartirla con humildad y compasión. Al igual que el Buda, cada uno de nosotros tiene algo valioso que ofrecer al mundo; solo necesitamos encontrar el valor para poner en movimiento nuestra propia rueda.