La red global que impulsa el liderazgo femenino budista (2025–2027)
Desde su fundación en 1987, Sakyadhita International se ha consolidado como la organización más importante del mundo dedicada a apoyar a las mujeres budistas. Su nombre, que significa "Hijas del Buda", refleja su misión: crear una comunidad global donde monjas, monjes, laicos y académicos trabajen juntos por la igualdad de género, la educación y el empoderamiento espiritual.
En el periodo 2025–2027, Sakyadhita continúa siendo el motor principal del movimiento, organizando conferencias bienales que sirven como termómetro de los avances y desafíos actuales. No es solo un foro de debate, sino una red activa de apoyo que conecta a mujeres de todas las tradiciones budistas, desde el Theravada hasta el Vajrayāna.
La conferencia celebrada en Malasia en 2025 reunió a 400 participantes de 25 países, demostrando la vitalidad y diversidad del movimiento. Los temas abordados fueron cruciales para la agenda contemporánea:
Con la mirada puesta en el futuro, la próxima gran cita ya está en preparación: la conferencia de 2027 en Taiwán. Este evento promete ser histórico, dado el papel pionero de Taiwán en la ordenación plena de mujeres en el budismo Mahāyāna. Se esperan nuevas propuestas innovadoras sobre:
Sakyadhita no tiene paralelo en su alcance. Es el único espacio donde una monja theravada de Sri Lanka, una geshema tibetana de India, una maestra zen de Japón y una activista laica de Brasil pueden compartir experiencias y estrategias. Esta interconexión es vital: permite que los logros de una región inspiren y aceleren los cambios en otra.
El trabajo de Sakyadhita no se limita a sus encuentros bienales. Durante todo el año, sus comités trabajan en proyectos de investigación, publicación de recursos educativos y cabildeo ante organismos internacionales. Es una organización viva que respira con el ritmo de las necesidades de sus miembros, adaptándose constantemente para seguir siendo relevante y efectiva.
A medida que nos acercamos a 2027, la expectativa es alta. Taiwán será sin duda un escenario privilegiado para mostrar al mundo que el budismo del siglo XXI es inclusivo, equitativo y profundamente comprometido con la dignidad de todas las hijas del Buda.