Un mapa global de la presencia budista en el siglo XXI
Según los estudios demográficos más recientes, como los de Pew Research Center, el budismo sigue siendo una religión profundamente arraigada en Asia, aunque su influencia se extiende cada vez más hacia Occidente. A diferencia de otras fes globales, el budismo no se distribuye uniformemente, sino que se concentra en regiones específicas donde ha moldeado la cultura, la política y la vida cotidiana durante milenios.
Hoy en día, podemos distinguir tres grandes zonas de influencia: los países de mayoría budista en el sudeste asiático, las grandes potencias con comunidades masivas en Asia Oriental y las minorías significativas en Europa y América.
En estas naciones, el budismo no es solo una religión, sino un pilar fundamental de la identidad nacional. La práctica Theravada domina en la región continental del sudeste asiático:
Aunque no siempre son mayorías absolutas debido a la coexistencia con el confucianismo, el taoísmo o el sintoísmo, estos países albergan el mayor número absoluto de budistas del mundo, principalmente de la tradición Mahayana:
Fuera de Asia, el budismo ha encontrado un hogar acogedor en sociedades secularizadas. En países como Estados Unidos, Australia, Francia, Alemania y el Reino Unido, existen minorías significativas de practicantes. Lo interesante de esta expansión es su diversidad: conviven comunidades de inmigrantes asiáticos con convertidos occidentales atraídos por la meditación mindfulness, la filosofía zen o el activismo social budista. Aunque numéricamente son pequeños comparados con Asia, su impacto cultural e intelectual es notable.