La compasión radical hacia todos los seres sintientes
En un giro sorprendente para muchos estudiantes de budismo, el Laṅkāvatāra Sūtra contiene uno de los argumentos más detallados y contundentes a favor del vegetarianismo en toda la literatura Mahayana. Mientras que otros textos permiten ciertas flexibilidades dietéticas, el Lankavatara es implacable: comer carne es incompatible con el camino del Bodhisattva. Esta postura no nace de un capricho ascético, sino de una lógica ética profunda basada en la interconexión de toda vida.
El sutra argumenta que todos los seres sintientes han sido, en algún momento de este ciclo infinito de renacimientos (samsara), nuestros padres, madres, hermanos o hijos. Comer carne, por tanto, equivale a comer la carne de nuestros propios seres queridos. Esta perspectiva familiariza al universo entero, rompiendo la barrera entre "nosotros" y "ellos". Para el practicante del Lankavatara, la compasión (maitrī-karuṇā) no es solo un sentimiento bonito, sino una prohibición activa de causar daño.
El texto ofrece varias razones para evitar la carne:
A diferencia de otras tradiciones donde las restricciones alimenticias son rituales o temporales, en el Lankavatara el vegetarianismo es una expresión constante de la visión no dual. Si realmente entendemos que "todo es solo mente" y que no hay separación real entre yo y el otro, la idea de matar para alimentarse se vuelve absurda. La dieta se convierte así en la primera línea de práctica espiritual: cada comida es una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso con la no violencia (ahimsa).
Esta enseñanza tuvo un impacto histórico masivo. Fue el principal motor detrás de la adopción generalizada del vegetarianismo en el budismo chino y vietnamita. Aunque en Japón y Tíbet las condiciones climáticas limitaron esta práctica, el ideal ético del Lankavatara siguió siendo respetado como la forma más pura de alimentación para un monje o un practicante serio.
Hoy, la defensa del vegetarianismo en el Lankavatara resuena con fuerza ante la crisis ecológica y la concienciación sobre el bienestar animal. El sutra nos invita a ver nuestra alimentación no como un acto privado e inocuo, sino como un gesto político y espiritual que afecta a todo el tejido de la vida. En un mundo de consumo masivo, elegir una dieta consciente es una forma silenciosa pero poderosa de practicar la compasión radical que este sutra nos enseña.