Yakṣas, Nāgas y la cosmología viva del Mahāyāna
El universo budista no está habitado exclusivamente por humanos. En los márgenes y centros de los sūtras Mahāyāna pululan seres de otras esferas: yakṣas guardianes de la naturaleza, nāgas custodios de sabidurías subterráneas y asuras atrapados en la eterna lucha por el poder. Peter Skilling, además de su labor filológica, ha dedicado una parte significativa de su investigación a entender cómo estos seres no humanos fueron integrados en la narrativa Mahāyāna y qué papel juegan en la cosmología budista.
Para Skilling, la presencia de estos seres no es un mero adorno mitológico. Su integración en los textos revela cómo el budismo negoció con las creencias locales y prebudistas, absorbiendo deidades y espíritus para transformarlos en protectores del Dharma o en interlocutores del Buda. Este proceso de "domesticación" mitológica es clave para entender la expansión del Mahāyāna y su capacidad para resonar en culturas muy diversas.
Los nāgas, seres serpentinos asociados al agua y a la tierra, aparecen frecuentemente en los sūtras como receptores de enseñanzas esotéricas o como protectores de los textos mismos. Los yakṣas, por su parte, representan fuerzas naturales que son redirigidas hacia la protección de la comunidad monástica. Skilling analiza cómo estas figuras pasan de ser entidades potencialmente peligrosas a aliados espirituales, reflejando la visión budista de que incluso las fuerzas más primitivas pueden ser orientadas hacia el despertar.
En la cosmología budista, los asuras son seres dominados por la envidia y la competitividad, condenados a luchar eternamente contra los devas. Skilling estudia cómo la figura del asura sirve en los sūtras como un espejo de las pasiones humanas no resueltas. Su presencia en los textos Mahāyāna no solo enriquece la mitología, sino que ofrece una alegoría poderosa sobre los obstáculos internos que el bodhisattva debe superar: la ira, el orgullo y la necesidad de dominio.
El trabajo de Skilling nos muestra que la cosmología budista es un espacio de diálogo constante entre lo visible y lo invisible, entre lo humano y lo no humano. Al incluir a estos seres en sus narrativas, los sūtras amplían el alcance de la compasión (karuṇā) más allá de la esfera antropocéntrica. El Despertar no es solo para los humanos, sino para todos los seres sintientes, independientemente de su forma o reino de existencia.
En un mundo moderno que tiende a desacralizar la naturaleza, el enfoque de Skilling sobre los seres no humanos recupera una dimensión de respeto y misterio. Nos recuerda que compartimos el planeta con fuerzas que no controlamos totalmente y que, en la visión budista, merecen nuestra consideración ética. Estudiar a los yakṣas, nāgas y asuras a través de la lente de Skilling es volver a encantar el mundo, no con magia, sino con una conciencia profunda de la interdependencia de todas las formas de vida.
Para los lectores de Cuenco Lleno, esta perspectiva abre una puerta hacia una práctica más amplia, donde la meditación no solo se dirige hacia el interior, sino que también se extiende hacia esos reinos invisibles que, según la tradición, siguen siendo parte integral de nuestra realidad compartida.